domingo, 3 de abril de 2016



Balta, como Poncio Pilato...

-
Tras acudir a misa en la catedral de Tampico (minutos antes del evento masivo del arranque de su campaña), el candidato priísta a gobernador de Tamaulipas, Baltazar Hinojosa, anunció su primer compromiso: Municipalizará la policía estatal.
Así, de un plumazo, Baltazar pretende lavarse las manos de la responsabilidad que habría de constituirse en su principal problema: garantizar la seguridad de todos los tamaulipecos; y delegará esa responsabilidad en los alcaldes... alcaldes que bien sabemos, no cuentan ni con los recursos económicos, ni con las competencias legales para asumir ese mando y para garantizar la paz y seguridad de sus gobernados.
Con medidas como esa, Baltazar pretende ganarse la confianza de los electores, de los ciudadanos, de las familias... ¡Chingaos!!

-

miércoles, 16 de marzo de 2016

Memorándum...


#TodosPodríamosSerPablo…



Desde hace un par de días, en algunas de las principales plataformas de comunicación de la Internet (Facebook, Twitter y sitios web de noticias), circula una nota (que en rigor, son varias notas fundadas en un mismo texto que se difundió originalmente en una columna política), que, en esencia, señala al alcalde mantense, Pablo Alberto González León, como culpable de un desfalco o de la desviación ilegal de recursos públicos federales incluidos en una partida del presupuesto municipal.

Ante ello, como mantense, directa y/o indirectamente afectado por lo que ahí se asegura; como consecuencia obligada del ejercicio periodístico en el que me desenvuelvo como parte de mi quehacer profesional; y como amigo personal de Pablo, me obligué, ante todo, a verificar la veracidad de la información difundida que da pie a conclusiones apresuradas; y tras ello, a someter a un análisis a esas notas que, como fuego en reguero de pólvora, se multiplicaron en las redes sociales, y finalmente determinar si se trataba en rigor de un ejercicio periodístico fundado en información cierta; o si se trataba de una nota fabricada con información descontextualizada o falsa, y difundida con el fin único de difamar. De lo que resultara de lo anterior, yo habría de fundar mi comentario.

En la primera parte del ejercicio al que me obligué, puedo asegurar que la información difundida fue manipulada de manera tal que se creó un escenario inexistente. Es decir, utilizando un lenguaje creíble y citando cifras y datos descontextualizados y con ellos se fabricó una mentira, pues la cuenta pública correspondiente al ejercicio municipal 2014-2015, fue aprobada sin observaciones ni recomendaciones o señalamientos por parte de las autoridades de fiscalización; y la cuenta correspondiente al ejercicio 2015-2016, está apenas en etapa de revisión por esa misma autoridad. Así, partiendo de esa simple observación, pude concluir que la información difundida es falsa ya que no existe en la cuenta 2014-2015, y la correspondiente al ejercicio 2015-2016 aún no está disponible pues apenas se está terminando su revisión en la Auditoría Superior del Congreso del Estado.

A partir de ello, y fundado en un análisis simple del lenguaje con el que se construyó la nota original, así como las conclusiones subjetivas y no fundadas con las que se presenta la información, no me deja ni la menor duda de que se trata de una difamación, o sea, se trata de un asunto sumamente grave que crea un efecto devastador en el ofendido, y daña seriamente a su persona, lesiona su prestigio y lastima la sensibilidad de su entorno familiar, social y profesional; y por tratarse de un gobernante en funciones, agrede y causa perjuicio a toda la comunidad y a las instituciones.

Se trata, pues, de un hecho grave, de una acción sumamente agresiva que nadie debería pasar por alto, pues no se trata de un asunto que deba o pueda justificarse como parte de las denuncias que suelen dirimirse en el contexto de una campaña electoral. No.

Se trata de una ofensa que nos lastima a todos, porque ante condiciones circunstanciales, todos, cualquiera de nosotros podemos ser Pablo. Todos, tú, yo, cualquiera, podemos convertirnos en víctimas de una difamación armada en torno a cualquier tema.

Yo conozco a Pablo. Sin meter las manos al fuego por él, puedo asegurar que él no es la persona ni el servidor público, ni el político inmoral que se pretende dibujar en la serie de notas difundidas, unas con todo el malsano interés de dañarlo, y otras por descuido profesional de los periodistas que la replicaron.

La acusación directa que se hace en su contra en las citadas notas, no sólo es falsa, sino que las conclusiones obvias a que conducen, no corresponden a la realidad, pues si en algo se ha esmerado durante su gestión como alcalde, es en cuidar no sólo la salud financiera del municipio, sino la legalidad y transparencia del manejo de los recursos públicos –municipales, estatales y federales- depositados bajo su responsabilidad.

Justo ahí, en el renglón en el que se le acusa de haber cometido desvío de recursos, el denominado Ramo 023 y en el Fondo de Infraestructura Social Municipal (Fismun), ahora mismo se ejercen obras por poco más de 15 millones de pesos; anualizado, el presupuesto en ejercicio es tres veces superior al que se destinó al municipio al inicio de su gestión.

No pretendo, ni por asomo, erigir monumentos para Pablo, ni componer y cantar loas en honor de su honradez. Él, por sí, supongo que debe tener la estatura suficiente para hablar de sí mismo, amén que es un gobernante en funciones y el pueblo tiene a la mano, la información y la percepción más precisa de su desempeño.

Lo que sí hago es rechazar, con toda la energía posible, la práctica de la difamación a la que se le está sometiendo. No se vale, si hubiera algo fundado que se le pueda reprochar o algo ilegal o incluso inmoral de lo que se le pueda acusar, adelante. Pero difamar es lastimar, es agredir, es ultrajar, es mentir dolosamente y ante eso, todos; propios y extraños, simpatizantes o no, afines a su filiación política o contrarios a ella, contendientes o aliados en las lides electorales, todos, por decencia, deberíamos públicamente rechazar.

--

viernes, 4 de marzo de 2016

Memorándum...

Equidad de género: de la borrachera del discurso, a la cruda realidad…

Memorándum, de Jaime F. PérezUscanga
Cd. Mante, Tamaulipas. Viernes, 4 de marzo de 2016.
-


El tema de la equidad de género en la postulación de candidatos a las alcaldías, trae de cabeza al PRI tamaulipeco.

Tanto así, que en estos mismos días los jerarcas estatales (y a estas alturas tal vez hasta los líderes nacionales) de ese partido, están literalmente partiéndosela porque la máxima autoridad electoral del país (el INE) recomendó al IETAM ser extremadamente meticuloso en cuanto al tema de la equidad, pues no se trata de que los partidos tomen acuerdos domésticos para determinar en qué municipios habrían de postular a un hombre y en cuáles otros a una mujer atendiendo el criterio del tamaño y/o la importancia estratégica de los municipios, tal y como se hizo aquí.

Por eso es que desde hace algunos días corre el rumor de que vienen cambios en algunas candidaturas. No fue, como algunos creyeron, “mala leche” de parte de quienes difundimos la información en ese sentido.

La verdad es que lo que se venía diciendo al respecto sí tiene un sustento y sí, efectivamente, es un hecho de que el PRI realizará cambios importantes entre sus candidatos ya que el “reparto” que hicieron de enviar mujeres a los municipios pequeños y poco importantes, se va a tener que corregir a toda prisa y de la mejor manera que les sea posible.

Por eso es que se percibe que andan de cabeza y no es para menos, pues a toda prisa deberán reestructurar los escenarios de manera tal que las 21 o 22 candidatas a Presidente Municipal que registren, deberán representar en conjunto, al 50 por ciento de todas las mujeres que habitan en el estado.

El tema de la equidad de género iba en serio, no se la creyeron y ahora mismo están enfrentando las consecuencias de tamaña irresponsabilidad, tal y como igual están teniendo que respetar la ley en otros temas en los que el IETAM ha salido muy raspado en deterioro de la credibilidad que debe sostener como árbitro de la democracia en la entidad.

Por ahora, la consideración mayor será optar entre “sacrificar” a uno o dos municipios grandes y estratégicos; o a dos, tres o hasta cuatro municipios medianos en tamaño e importancia.

En consecuencia, en las próximas dos o tres semanas, el PRI estatal deberá realizar cambios en las candidaturas que propusieron en algunos de los más grandes e importantes municipios como Nuevo Laredo, Reynosa y Cd. Victoria; así como algunos de tamaño e importancia media, como Madero, San Fernando, Llera y El Mante.

No se trata de que el PRI no disponga de mujeres altamente calificadas para ser registradas como sus candidatos, ¡claro que las tiene, y muchas!

El problema estriba en que casi todas ellas son servidoras públicas en activo en alguna dependencia municipal, estatal o federal y no pueden ser postuladas como candidatas, así que no tendrán de otra que echar mano de las que sí cumplan con la norma de no ser servidoras públicas en funciones, o de atraer a su causa a alguna mujer de la sociedad civil, asunto que está aún más complicado, pues aunque igual en todos los municipios existen muchísimas mujeres con el perfil idóneo para ser candidatas, difícilmente van a aceptar arriesgar no sólo su prestigio personal, social o profesional lanzándose a una aventura así, sino arriesgar su propia integridad y la de sus familias, dadas las condiciones de violencia e inseguridad que se están disparando de nueva cuenta en la entidad.

Como se puede apreciar, el tema es complicado y más aún si le añadimos el hecho de que día a día crece y se generaliza entre la opinión pública la creencia de que, ahora sí, el PRI podría perder la elección de gobernador, efecto que podría caer en cascada a muchos municipios y distritos.

En tanto los que mandan en el PRI y en el gobierno de Egidio Torre puedan o no controlar o minimizar los daños de esa amenaza que a estas alturas suena ridículo negar, el tiempo corre y ante la incertidumbre generada, pareciera que nadie se atreve a hacer nada sino esperar y esa parálisis promueve más aún la creencia de que el PRI no sabe qué hacer, no ante el PAN como partido, sino ante el fenómeno que en Tamaulipas crearon el candidato a gobernador Francisco García Cabeza de Vaca, y su dirigente (y operador) estatal, César Augusto “El Truco” Verástegui, y ante las nuevas reglas que rigen en las elecciones.


Posdata: Hoy, 4 de marzo, el PRI celebra su 85 aniversario.


--




lunes, 29 de febrero de 2016

Memorándum...

Toc, toc..


El gobernador (priísta) Egidio Torre Cantú, es el mejor aliado del panismo emergente y de la nueva alternativa electoral personificada por los independientes, en el estado de Tamaulipas.

No hay una sola excepción, nada que salve al PRI de esa contaminación. A estas alturas, todo lo que huela a gobierno (en todos sus niveles) está corrompido, es ilegal, es abusivo, es producto de alguna trampa o, en el menor de los casos, no sirve o es absolutamente insuficiente. Así es como la sociedad lo percibe. Y tal parece que desde el gobernador y hasta el servidor público de menor rango, todos los días se esmeran en avalar y fortalecer esa percepción.

Por eso es que en todos lados se habla de la alternancia que está ya tocando la puerta grande en la Casa de Gobierno, en los Ayuntamientos y en el Congreso local.

Te invito a que hagas una muy sencilla prueba: Anota y cuenta las veces que, a lo largo de un día, participas directa o indirectamente en una charla formal o casual, en la que se mencione la posibilidad de que el PRI pierda en las elecciones. Eso se platica en casa con la familia, con el vecino, con el chofer del transporte público, con el carnicero, con la empleada de la tienda, con la cajera del banco, en las mesas de café, en las charlas informales, en la plaza, en la banqueta, en el trabajo, en la escuela, en las iglesias, en las cantinas. ¡Vaya, hasta en las charlas con tus amigos priístas!

Así es como se construye una opinión generalizada… opinión que día a día crece y se fortalece hasta que se convierte en una tendencia y después en un hecho.

Y, ¡aguas!, el tema ya es tema entre los jóvenes (que entienda el que quiera entender la magnitud de este último apunte).

La alternancia está tomando forma; así lo indican la frecuencia y la extensión de la opinión generalizada que se está gestando. Por primera vez en la historia, el PRI podría perder el poder en el estado, muchos de los ayuntamientos y la mayoría en el congreso local.

Y todo ello por Egidio y su (des)gobierno.

--



martes, 23 de febrero de 2016

Memorándum...

Cambio de luces…

Los ví desde mi balcón. Fácil sumaban dos mil personas que venían caminando encabezados por el ¿precandidato? del PAN a Gobernador, Francisco García Cabeza de Vaca, por los precandidatos a Presidente Municipal de El Mante y a Diputado local del distrito 17 (con cabecera en esta ciudad), Juan Francisco Leal Guerra y Clemente Gómez Jiménez, respectivamente; así como por el presidente estatal del PAN, César Augusto Verástegui Ostos y el presidente del comité municipal de ese partido, Enrique Murillo Rodríguez, entre otros panistas que pude reconocer.
A simple vista podía concluirse que se trataba de familias y vecinos de las colonias más populares de la ciudad. Un par de horas antes, pude observar como pequeños grupos de tres o cuatro familias atravesaban caminando por la Plaza Principal. Se dirigían a la colonia Cárdenas, en donde Cabeza de Vaca habría de inaugurar la pavimentación de algunas calles. Desde la noche anterior (ayer), en Facebook se dibujaba el escenario que hoy vi. Cientos de personas daban su “Me gusta” y hacían comentarios (“La colonia fulana estará presente…”) bajo una invitación al acto inaugural que esta mañana se desarrollaría en la Cárdenas.
Y desde allá se vinieron caminando hasta el centro de la ciudad, pasando frente al Palacio Municipal y de ahí hacia la sede del comité local de su partido.
La mezcla socioeconómica de los manifestantes fue muy clara. Se trataba de las clases populares, la gente que vive en las colonias que más habitantes tienen en la ciudad. Igual fue muy claro que se trataba de una marcha decidida de última hora. No hubo ni la clásica Banda de Guerra de alguna institución oficial de educación media-superior que se suelen utilizar para abrir esas marchas; ni patrullas de Tránsito, camionetas de la Dirección de Protección Civil, que fueran resguardando la seguridad de la columna humana. Sólo una ambulancia, al final, marcaba la retaguardia de la marcha.
Tampoco hubo presencia de autos, camionetas, motocicletas. Era gente, caminando, gritando vivas y manifestando con consignas su hartazgo por contra statu quo, el sistema y la clase gobernante y en favor de lo que, para ellos, es el símbolo de un cambio: Cabeza de Vaca.
En un rato se leerán por ahí las descalificaciones; las expresiones que intentarán minimizar el fenómeno que hoy mismo está sucediendo.
Si yo fuera el encargado, desde hace rato hubiera hecho el cambio de luces apagando los focos amarillos y encendiendo los rojos de alerta en el PRI. Pero sólo soy un narrador que, por casualidad, vio lo que estaba sucediendo porque la marcha pasó justo debajo del balcón de mi departamento, sobre la avenida Juárez.
--

sábado, 20 de febrero de 2016

Memorándum...

No vino, lo trajeron…

Hoy estuvo Baltazar en Mante. De hecho, en el momento en que escribo estas líneas seguramente debe estar todavía tomándose las fotos y estrechando las manos de los priístas que acudieron al Auditorio Municipal a arroparlo… ese priísmo que, efectivamente, sí se mostró unido, pero incapaz de ocultar ese escepticismo que aún flota en el ambiente.
Y tal vez eso tenga que ver con el hecho de que el propio Baltazar Hinojosa Ochoa actuó como si ya portara la pesada investidura del Señor Gobernador, y no la ligera camiseta del candidato obligado a ganarse la confianza y el apoyo entusiasta de la militancia de su partido.
Yo lo vi, lo observé y escuché con atención y me dejó la impresión de que aún no anda todo lo echado pa’delante que se espera de quien prácticamente ya trae en el bolsillo medio boleto que lo acredita como el próximo Gobernador de Tamaulipas.
Lo ví medio frenado, distante, un tanto tenso, como no muy convencido de que le toca ser más de carne y hueso y menos ceremonioso, menos protocolario. Él no vino; lo trajeron a cumplir con el compromiso, con el ritual.
Tal vez sea cuestión de que, con el paso del tiempo, las cosas se asienten y su actitud se torne menos estirada y su campaña prenda lo suficiente como para que la gente se vuelque a él con algo (o mucho) más que con la insípida “esperanza” que intenta posicionar como su tema de campaña ante un electorado que quisiera ver en él al líder indiscutible que las circunstancias exigen.
Y conste que cuando me refiero a la gente, lo hago sabiendo de que se trata de la estructura priísta, no de las familias, no de la sociedad, no del electorado.
No así en los casos de Rigo (Rigoberto Rodríguez Rangel, precandidato a alcalde) y de Rosalba (de la Cruz Rerquena, precandidata a diputada local), quienes pese a que prudentemente se mostraron de bajo perfil, no pudieron impedir que la gente les manifestara de manera espontánea su simpatía y una confianza mucho más abierta. A la mención de sus nombres, el aplausómetro se disparó como para dejar constancia de que quiénes, hasta hoy, son los líderes a quienes los priístas mantenses identifican de manera natural.
Pero como alguien (un priísta) justificó: Ésto apenas está comenzando.
--