lunes, 29 de febrero de 2016

Memorándum...

Toc, toc..


El gobernador (priísta) Egidio Torre Cantú, es el mejor aliado del panismo emergente y de la nueva alternativa electoral personificada por los independientes, en el estado de Tamaulipas.

No hay una sola excepción, nada que salve al PRI de esa contaminación. A estas alturas, todo lo que huela a gobierno (en todos sus niveles) está corrompido, es ilegal, es abusivo, es producto de alguna trampa o, en el menor de los casos, no sirve o es absolutamente insuficiente. Así es como la sociedad lo percibe. Y tal parece que desde el gobernador y hasta el servidor público de menor rango, todos los días se esmeran en avalar y fortalecer esa percepción.

Por eso es que en todos lados se habla de la alternancia que está ya tocando la puerta grande en la Casa de Gobierno, en los Ayuntamientos y en el Congreso local.

Te invito a que hagas una muy sencilla prueba: Anota y cuenta las veces que, a lo largo de un día, participas directa o indirectamente en una charla formal o casual, en la que se mencione la posibilidad de que el PRI pierda en las elecciones. Eso se platica en casa con la familia, con el vecino, con el chofer del transporte público, con el carnicero, con la empleada de la tienda, con la cajera del banco, en las mesas de café, en las charlas informales, en la plaza, en la banqueta, en el trabajo, en la escuela, en las iglesias, en las cantinas. ¡Vaya, hasta en las charlas con tus amigos priístas!

Así es como se construye una opinión generalizada… opinión que día a día crece y se fortalece hasta que se convierte en una tendencia y después en un hecho.

Y, ¡aguas!, el tema ya es tema entre los jóvenes (que entienda el que quiera entender la magnitud de este último apunte).

La alternancia está tomando forma; así lo indican la frecuencia y la extensión de la opinión generalizada que se está gestando. Por primera vez en la historia, el PRI podría perder el poder en el estado, muchos de los ayuntamientos y la mayoría en el congreso local.

Y todo ello por Egidio y su (des)gobierno.

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